Muchos ya sabréis que desde hace unos años arrastraba un problema bastante serio en la cadera derecha. Entre la genética, algunos kilos de más y el inevitable desgaste de los años, el cartílago decidió jubilarse antes que yo. El resultado era un dolor constante que me ha acompañado durante casi cinco años, obligándome a vivir a base de calmantes y renunciando poco a poco a muchas cosas que antes hacía con total normalidad.
Después de muchas pruebas, infiltraciones y bastante paciencia, finalmente tomé la decisión de pasar por quirófano. Tras once largos meses en lista de espera, este pasado miércoles me implantaron una prótesis total de cadera. La operación salió muy bien y ya estoy de vuelta en casa, iniciando una recuperación que todavía llevará unas semanas, pero que afronto con muchísimas ganas e ilusión.
Así que, desde hoy, ya puedo afirmar objetivamente que soy un cyborg. Mitad hombre, mitad máquina. XD.
Ahora toca lo importante: hacer la rehabilitación como es debido, tener un poco de paciencia y volver poco a poco a caminar sin dolor. Si todo va como espero, dentro de unos meses esta será una de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo.
Gracias de corazón a todos los que os habéis preocupado por mí, me habéis escrito o habéis estado pendientes estos días. Se agradece muchísimo más de lo que imagináis.












